| |
 |
|
Comercio
El comercio internacional y la ventaja competitiva
El concepto comercio internacional
se utiliza para indicar todas las transacciones comerciales que incluyen
a dos o más países, con el propósito de satisfacer
las necesidades de los individuos y las organizaciones. En esta investigación
los términos “comercio” y “negocio” se
usarán como sinónimos, aunque algunos autores hacen diferencia
entre uno y otro. Específicamente, “comercio internacional”
se utilizará para indicar la etapa más temprana (escuelas
clásicas) de los negocios internacionales, cuando el comercio consistía
esencialmente en un intercambio de bienes y servicios con los países
extranjeros.
La información
sobre el comercio internacional contemporáneo muestra una multiplicación
sin precedentes del nivel de transacciones financieras entre países
durante la segunda mitad del siglo XX. La información a continuación
puede servir de ejemplo:
- Desde finales
de la Segunda Guerra Mundial, el comercio internacional de bienes y
servicios ha aumentado más rápidamente que la producción
mundial, subiendo de casi el 4% (1920-1950) a más del 20% del
producto bruto mundial para un volumen de intercambio estimado hasta
7 trillones de dólares al año.
- Sólo en
la década del '80, los veinte países líderes del
mundo en exportación mejoraron su intercambio con otros países
con aumentos que fluctuaron desde el 50% hasta más del 200%.
- El flujo monetario
de las transacciones financieras y las inversiones foráneas se
ha elevado ahora a más de un trillón de dólares
por día, excediendo por mucho el valor de las importaciones/exportaciones
mundiales, estimadas entre 20 y 25 billones de dólares.
Con frecuencia se
ha pensado que una de las razones principales para este desarrollo radica
en las innovaciones del último siglo, particularmente en el gran
esfuerzo tecnológico vinculado a la Segunda Guerra Mundial y a
la Guerra Fría. Como se mostrará más adelante, el
siglo veinte ha visto la afirmación del avión y del automóvil
como medios de transportación masiva; el teléfono, el facsímil
y la radio han ocasionado un impensable nivel de comunicación entre
los individuos; la computadora ha despertado la posibilidad de automatizar
una gran cantidad de actividades humanas; Internet ha hecho posible el
uso de un nuevo e inesperado método de comercio internacional:
el comercio electrónico (e-commerce).
El siglo que acaba
de concluir también ha visto el increíble desarrollo de
las instituciones de apoyo al comercio internacional (bancos, firmas de
seguros, empresas de distribución, agencias gubernamentales especializadas…)
que con sus actividades han agilizado y facilitado las transacciones internacionales,
además de hacerlas hecho más seguras.
Otra razón
para el extraordinario desarrollo del comercio internacional en los últimos
cincuenta años es, sin duda, la liberalización de las políticas
de muchos gobiernos en los movimientos de bienes, servicios y capital
a través de las fronteras. La reducción de las barreras
existentes en el comercio internacional y particularmente la acción
tomada por los países del GATT - WTO (Acuerdo General sobre Aranceles
Aduaneros y Comercio - Organización Mundial de Comercio, por sus
respectivas siglas en inglés), ha facilitado las relaciones políticas
y económicas entre los países, multiplicando exponencialmente
las oportunidades de intercambio.
Un aumento en la competencia
global puede considerarse como otra de las razones para el crecimiento
del comercio internacional. La presión de la acrecentada competencia
internacional puede persuadir a una empresa de expandir su negocio a mercados
internacionales mediante la compra de suministros más baratos en
el exterior, mudando sus facilidades a un país de bajo índice
salarial o concertando alianzas estratégicas con empresas foráneas.
Existen varias teorías
que intentan explicar los motivos de las empresas de un determinado país
para enfrascarse en el comercio internacional, además de intentar
descifrar qué es aquello que decide el éxito de las empresa
de un país en lugar de las de otro. A grandes rasgos estas teorías
son: el mercantilismo y el comercio colonial, ventaja absoluta y ventaja
comparativa, proporción de factores, similaridad de los países,
brecha tecnológica, ciclo de vida del producto, inversión
directa foránea, internacionalización y estrategia en los
mercados foráneos, centralización económica y por
último teorías ambientalistas y de conservación local,
así como la teoría del Diamante.
Conclusiones
Los modelos teóricos presentados hacen que afloren conceptos
económicos y comerciales bastante heterogéneos, y por consiguiente
usan diferentes modos para tratar con las causas y los factores que podrían
llevar a las empresas de un país a comprometerse con el negocio
internacional. Aquí parece importante establecer que pudiera no
ser completamente correcto hacer comparaciones entre teorías que
se desarrollaron en distintas épocas históricas, definidas
por distintos elementos del mercado (la desaparición de las colonias,
el surgimiento de los bloques políticos, el desarrollo tecnológico,
la aparición de las empresas multinacionales) y que representan
diversas situaciones sociales, políticas y económicas. Con
estas limitaciones y para fines de esta investigación, se puede
llegar a las siguientes conclusiones del recorrido histórico presentado:
- El comercio internacional
es un fenómeno social con un índice de crecimiento excepcional,
especialmente durante la segunda mitad del siglo veinte.
- Excepto en el
caso de algún fenómeno traumático a nivel global,
se puede predecir un desarrollo exponencial del comercio internacional:
el aumento en las similitudes entre las economías de muchos países,
o las diferencias tecnológicas entre ellos en realidad parecen
factores multiplicadores del comercio mismo.
- El comercio internacional
se interesa principalmente en dos actores: las empresas y los gobiernos.
Las relaciones entre ambos y sus respectivos propósitos son eje
de un gran debate y una dialéctica fuerte.
Las motivaciones esenciales
que llevan a las empresas y a los gobiernos al comercio internacional
pueden resumirse de la siguiente manera:
- Adquirir recursos
(como materia prima , productos o servicios que no estén disponibles
en el país de origen, que sean de mejor calidad o más
baratos, etc.)
- Examinar, adquirir
e intercambiar información con países donde esto sea de
importancia estratégica.
Motivaciones
para las empresas
- Ampliar el mercado
(ej. encontrar más clientes o posibilidades de mayores ganancias;
balancear los altos costos de investigación; alcanzar economía
de escala, etc.)
- Estar presente
en mercados estratégicos mediante inversiones locales (anticipar
a la competencia en un mercado; obtener acceso a fuentes de materia
prima o a los clientes más importantes; aprovechar la mano de
obra a un precio menor que en otros lugares; usar los incentivos fiscales
de los gobiernos foráneos; aprovechar alianzas estratégicas,
etc.)
- Diferenciar las
fuentes de riesgo distribuyendo la estructura y la actividad en más
de un país (ej. corregir las imperfecciones del mercado; obtener
garantías para los suministros o múltiples ventas; diversificar
la actividad, etc.)
Motivaciones
para los gobiernos
- Participar en alianzas
estratégicas para controlar o utilizar recursos particulares.
- Participar en un
consorcio internacional o en áreas de libre intercambio entre
países para propiciar la importación/exportación
nacional.
- Influir en el desarrollo
socio-político de los países controlados.
Con referencia
a los factores que pudieran ayudar a las empresas de un país
a obtener éxito internacional, se deducen los siguientes resultados,
en pares opuestos de opiniones:
- Por una parte,
un grupo de escuelas de pensamiento sostiene que las políticas
del gobierno no deben interferir con las estrategias de las empresas
(Smith y el liberalismo); por otro lado hay un grupo que piensa que
es preciso que el gobierno asuma un papel central para controlar las
acciones de las empresas (mediante políticas centralizadas).
- Por un lado, un
grupo de escuelas sostiene la importancia de explotar la dotación
de factores locales, la diferenciación productiva y las brechas
tecnológicas como elementos fundamentales del fructífero
comercio entre los países (Heckscher-Ohlin, Posner-Vernon); por
otra parte (parcialmente), otras escuelas encuentran que la fuerza para
mantener un negocio exitoso radica en la similaridad entre mercados
y en la demanda de consumidores relacionados.
- Finalmente, por
un lado, ciertos grupos enfatizan la importancia primaria de la inversión
foránea y de la distribución de la organización
en el extranjero como un elemento ventajoso en el negocio internacional
(Casson, Kojima); mientras otras teorías dan prioridad a las
características internas de la propia empresa, concentrandose
en la actitud de la gerencia y su habilidad para definir estrategias
adecuadas para el negocio y el mercadeo internacional.
- El modelo del
Diamante de Porter parece ser una herramienta flexible y adecuada para
la definición de todas las variables del problema que se define
en las interrogantes de la investigación.
Raffaello
Benetti
Autor |